Las autoridades españolas confirmaron este lunes que el número de víctimas fatales por el choque de dos trenes de alta velocidad en Adamuz, provincia de Córdoba, ha ascendido a 39, aunque advirtieron que esta cifra aún no es definitiva debido a la complejidad de las tareas de rescate bajo los vagones siniestrados.
El accidente ocurrió el domingo por la tarde, cuando un tren de la compañía Iryo, que viajaba desde Málaga hacia Madrid, descarriló y terminó invadiendo la vía contraria. Minutos después, impactó de frente con un tren de Renfe que cubría la ruta Madrid–Huelva.
El choque también dejó decenas de heridos, con alrededor de 48 personas internadas en hospitales, entre ellas cinco menores, según el último parte oficial.
El ministro de Transporte, Óscar Puente, señaló que el número de fallecidos puede aumentar a medida que continúan las labores de búsqueda entre los restos de los trenes, que quedaron enmarañados tras el fuerte impacto.
Respuesta institucional El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, canceló parte de su agenda internacional y se dirigió al lugar del siniestro para seguir de cerca las operaciones de emergencia y brindar respaldo a las familias de las víctimas.
Asistencia a familiares Renfe y las autoridades ferroviarias habilitaron líneas de atención para quienes buscan información sobre pasajeros afectados por el accidente.
El choque ha generado una profunda conmoción en el país y reabierto el debate sobre la seguridad en las infraestructuras ferroviarias pese a que la vía en el tramo donde ocurrió el siniestro había sido recientemente renovada.