La variante de la influenza A conocida como H3N2, apodada en medios como “supergripe”, continúa su avance en el territorio argentino. Las autoridades sanitarias confirmaron que la cepa del subclado K ya fue detectada en ocho provincias, con un aumento de casos que genera preocupación en el contexto sanitario actual.
Según el Instituto Malbrán y el último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), se sumaron cuatro nuevos contagios en las provincias de Córdoba y Corrientes, elevando el total de casos confirmados a 15 en todo el país. De ese total, alrededor del 30 % de los pacientes requirió internación, un dato que resalta la potencial gravedad de esta variante.
La distribución geográfica de los casos incluye a Provincia de Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Neuquén, Santa Cruz, Mendoza, Tierra del Fuego, además de las recientes confirmaciones en Córdoba y Corrientes. En estas últimas, los pacientes evolucionan favorablemente tras recibir atención médica, sin complicaciones graves.
Especialistas señalan que muchos de los afectados no estaban vacunados contra la gripe, lo que pone en relieve la importancia de mantener al día la inmunización estacional. Aunque la vacuna antigripal disponible no está específicamente diseñada para el subclado K de la H3N2, sí puede reducir la gravedad de los síntomas y las complicaciones, incluido el riesgo de hospitalización.
Frente a este panorama, las autoridades de salud recomiendan intensificar medidas preventivas como el lavado frecuente de manos, la ventilación de ambientes cerrados, cubrirse al toser o estornudar y evitar el contacto con otras personas cuando se presenten síntomas respiratorios. También instan a la población objetivo a vacunarse para disminuir la probabilidad de cuadros clínicos severos.
La aparición y expansión de esta variante se da en pleno verano austral, cuando tradicionalmente las enfermedades respiratorias tienen menor circulación, lo que lleva a los expertos a monitorear de cerca su evolución en las próximas semanas.