El Parlamento Europeo decidió este miércoles detener temporalmente la aprobación del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur —el bloque integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— y enviar el texto del tratado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para que evalúe si es compatible con los tratados comunitarios.
La medida fue aprobada en una votación muy ajustada en el pleno de la Eurocámara en Estrasburgo, con 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones. Con este resultado, el proceso de ratificación queda paralizado hasta que el órgano judicial se pronuncie, un trámite que podría demorar meses o incluso años.
La moción presentada por varios eurodiputados cuestiona la base jurídica del acuerdo y si ciertas cláusulas podrían limitar la capacidad legislativa de la UE en temas como medio ambiente o normas sanitarias.
Si bien el acuerdo fue firmado hace apenas días en Paraguay, tras más de dos décadas de negociaciones, esta decisión legislativa introduce una instancia clave: será la justicia europea la que determine si el tratado respeta plenamente los tratados fundacionales del bloque comunitario antes de que pueda ser ratificado por el Parlamento.
Impacto y reacciones
Retraso considerable: El dictamen del Tribunal podría tardar entre 18 y 24 meses, lo que frena el calendario previsto para poner en marcha el acuerdo.
Divisiones internas: La votación refleja tensiones dentro de la UE sobre la apertura de mercados y las consecuencias para sectores sensibles, como la agricultura.
Posible aplicación provisional: Aunque la ratificación está suspendida, existe la posibilidad de que algunas partes del acuerdo, como la reducción de aranceles, puedan aplicarse de manera provisional si así lo decide la Comisión Europea.
Este giro inesperado complica uno de los pactos comerciales más ambiciosos entre Europa y América Latina y agrega incertidumbre a las relaciones económicas entre ambos bloques.