El crack rosarino Lionel Messi gano su séptimo Balón de Oro, el premio otorgado por la revista France Football al mejor futbolista, en una temporada marcada por su salida histórica de Barcelona de España, pero especialmente por la anhelada conquista de la Copa América con la Argentina.
«Tengo ganas de seguir peleando por nuevos retos», dijo el argentino al subir a recibir el premio en en el Teatro del Châtelet de París, Francia.
Vestido con un traje negro con brillos, Messi destacó la obtención de la Copa América con el seleccionado argentino en Brasil.
Messi era el máximo favorito, una vez más, para obtener el galardón que ganó en seis ocasiones: 2009, 2010, 2011, 2012, 2015 y 2019. El argentino supera por uno al crack portugués Cristiano Ronaldo (2008, 2013, 2014, 2016 y 2017) y todo indica que le sacará más ventaja.
El 2021 de Leo Messi comenzó en Barcelona, el equipo dirigido entonces por el neerlandés Ronald Koeman, en el triunfo 1-0 ante Huesca, como visitante, por la liga española, el 3 de enero.
Messi y Barcelona ganaron la Copa del Rey el 17 de abril, a pesar de los problemas futbolísticos e institucionales. La goleada 4-0 ante Athletic Bilbao significó el último trofeo del crack rosarino en el club donde hizo historia.
El rosarino obtuvo el premio «Pichichi» en LaLiga española como máximo goleador al cabo de 30 anotaciones. De esta manera, logró su octavo galardón, los últimos cinco de manera consecutiva.
En el receso europeo, Messi se abocó al seleccionado argentino mediante la doble fecha de Eliminatoria sudamericana y el 14 de junio dio inicio a la Copa América de Brasil, el certamen que mudó la sede ante la negativa de Colombia primero y la Argentina después de organizarlo a raíz de la pandemia de Covid-19.
Messi se dio el gusto en el Maracaná de Río de Janeiro. El triunfo 1-0 ante Brasil, con gol de Ángel Di María, terminó con la sequía de la Argentina (no la ganaba desde 1993) y significó el primer gran título de Messi con el seleccionado de su país.
Su actuación durante el certamen fue memorable, con destellos de su calidad y en un rol de líder indiscutido. Adentro y fuera de la cancha, auxiliado por un equipo que superó las expectativas.
Messi fue elegido el mejor jugador, compartió el mérito de máximo artillero junto con el colombiano Luis Díaz con cuatro goles y se quedó con el primer lugar de la tabla de asistencias (5).
Tras la gran conquista con la Argentina, Messi intentó renovar contrato con Barcelona, a esa altura con Joan Laporta como presidente, pero no hubo acuerdo. De buenas a primeras, y entre lágrimas, dejó la ciudad catalana y se incorporó a París Saint Germain de Francia.
France Football, que entrega el premio anualmente desde 1956, a excepción de 2020 a causa de la pandemia de coronavirus, tenía una lista de 30 nominados, entre los que se destacaban Messi, el francés Karim Benzema, Cristiano Ronaldo, el polaco Robert Lewandowski, el egipcio Mohamed Salah y el italiano Jorginho.
El resto eran el ex Racing Club Lautaro Martínez, Luis Suárez, Neymar, César Azpilicueta, Pedri, Nicolò Barella, Leonardo Bonucci, Giorgio Chiellini, Gerard Moreno, Gianluigi Donnarumma, Kevin De Bruyne, Romelu Lukaku, Rúben Dias, Bruno Fernandes, Phil Foden, Harry Kane, Mason Mount, Raheem Sterling, Erling Haaland, N’Golo Kanté, Kylian Mbappé, Simon Kjaer, Riyad Mahrez y Luka Modric.
El mejor futbolista se elige a través de una votación en la que participan 180 periodistas especializados (un representante por país). Cada uno otorgó un ranking de cinco jugadores. El primero de la lista recibe seis puntos, el segundo cuatro, el tercero tres, el cuarto dos y el quinto uno. El futbolista con más puntos será reconocido como el mejor del año.
La última década del Balón de Oro, a excepción de 2020, tiene a los siguientes ganadores: Messi (2010, 2011, 2012, 2015 y 2019), Modric (2018) y Cristiano (2013, 2014, 2016 y 2017).
Luego de Messi y Cristiano, los más ganadores son el francés Michel Platini (1983, 1984 y 1985); y los neerlandeses Johan Cruyff (1971, 1973 y 1974) y Marco van Basten (1988, 1989 y 1992).
Los incendios forestales en la Patagonia argentina volvieron a intensificarse en los últimos días y mantienen en vilo a miles de personas, especialmente en la provincia de Chubut, donde el pueblo de Cholila quedó prácticamente rodeado por las llamas. La situación es crítica y los vecinos advierten que el fuego podría avanzar sobre las zonas urbanas si no se refuerza el operativo de emergencia.
Según informaron autoridades y especialistas, los focos ígneos que habían sido parcialmente controlados a mediados de enero se reactivaron debido a las altas temperaturas, los fuertes vientos y la falta de lluvias. Las condiciones extremas provocaron que el fuego avance con gran velocidad, arrasando con vastas áreas de bosque nativo y plantaciones forestales.
Hasta el momento, se estima que las llamas ya consumieron más de 35.000 hectáreas en Chubut, una de las cifras más altas de los últimos años, y el número continúa en aumento. La localidad de Cholila, con miles de habitantes, quedó cercada por distintos frentes de fuego, lo que obligó al cierre de rutas y generó un clima de tensión entre los pobladores, que se organizaron en brigadas voluntarias para defender sus casas.
Expertos en medio ambiente señalaron que el fenómeno se agravó por el cambio climático, que provoca sequías prolongadas, temperaturas récord y tormentas eléctricas que pueden originar nuevos focos. Además, alertaron que los incendios en la región son cada vez más frecuentes y violentos, generando verdaderas “tormentas de fuego” con cenizas y brasas que se dispersan a kilómetros de distancia.
El fuego también amenaza áreas protegidas y centros turísticos, como el Parque Nacional Los Alerces y localidades cercanas a Esquel, lo que podría tener un fuerte impacto ambiental, económico y social. En otras provincias patagónicas, como Río Negro y Santa Cruz, también se registraron focos activos y evacuaciones preventivas de residentes y turistas.
Mientras brigadistas, bomberos y voluntarios trabajan sin descanso, las autoridades reiteraron el pedido de extremar precauciones y evitar cualquier actividad que pueda generar incendios. La crisis reaviva el debate sobre las políticas de prevención, la gestión del fuego y la necesidad de fortalecer los recursos para combatir este tipo de emergencias ambientales.
Un equipo de científicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) de España logró un avance histórico en la lucha contra el cáncer de páncreas: por primera vez consiguieron eliminar por completo este tipo de tumor en ratones mediante una combinación de tres fármacos.
La investigación, liderada por el prestigioso científico Mariano Barbacid, fue publicada en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) y se centró en el adenocarcinoma ductal de páncreas, la forma más común y agresiva de este cáncer.
Los investigadores combinaron tres medicamentos que actúan sobre proteínas clave que impulsan el crecimiento del tumor: KRAS, EGFR y STAT3. Según los resultados, la terapia logró frenar el desarrollo del cáncer y evitar que las células tumorales desarrollen resistencia, uno de los principales problemas de los tratamientos actuales.
En los ensayos con ratones portadores de células cancerígenas humanas, la mayoría de los animales permanecieron libres de la enfermedad durante más de 200 días después del tratamiento, sin presentar efectos secundarios significativos. Este resultado representa un hito en la investigación preclínica del cáncer de páncreas, considerado uno de los más letales y con menor tasa de supervivencia a cinco años.
Los expertos advirtieron que, si bien el hallazgo genera gran expectativa, todavía se trata de una etapa experimental y se necesitan más estudios y ensayos clínicos antes de que pueda aplicarse en pacientes humanos. Sin embargo, el descubrimiento abre una nueva vía para desarrollar terapias más efectivas contra una de las enfermedades más difíciles de tratar en oncología.
El gobierno de la República Islámica de Irán lanzó una fuerte advertencia al Estado argentino tras la decisión oficial de incluir a la Fuerza Quds, unidad de élite de la Guardia Revolucionaria Islámica, en el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo (RePET). Según Teherán, la Argentina “recibirá una respuesta adecuada” por considerar a esa fuerza como una organización terrorista, en un nuevo foco de tensión diplomática entre ambos países.
La declaración fue formulada por Ismail Baghaei, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, durante una conferencia de prensa en la capital persa. Baghaei calificó la medida adoptada por el gobierno argentino como “inaceptable desde el punto de vista del derecho internacional y peligrosa desde el punto de vista político”, cuestionando la legitimidad de catalogar como terrorista a una división oficial de las fuerzas armadas de Irán.
La controversia se desató luego de que la Oficina del Presidente de la Nación oficializara, el sábado pasado, la inclusión de la Fuerza Quds y de trece individuos vinculados a esa organización en el RePET, una decisión respaldada por la Secretaría de Inteligencia del Estado. Desde la Casa Rosada se defendió la medida señalando que la Fuerza Quds ha estado vinculada a atentados perpetrados en territorio argentino en los años 1990, como los ataques a la Embajada de Israel y a la AMIA, y que su actividad representa una amenaza para la seguridad internacional.
Baghaei insistió en que etiquetar como terrorista a parte de las fuerzas armadas oficiales de un Estado soberano no solo carece de sustento legal, sino que también pone en riesgo la estabilidad de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones. “La República Islámica de Irán considera esta acción como un acto político hostil y evaluará cómo responder de manera adecuada”, afirmó el vocero.
La Fuerza Quds es la unidad del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria especializada en operaciones externas, inteligencia, financiamiento y entrenamiento de grupos aliados fuera de Irán. Washington y varios países occidentales han considerado históricamente a esa fuerza como vinculada a actos terroristas y de desestabilización en diferentes regiones.
La respuesta iraní pone de manifiesto una escalada en las tensiones bilaterales y plantea incertidumbre sobre el futuro de la relación entre la Argentina y la República Islámica, especialmente en un contexto internacional complejo donde confluyen intereses geopolíticos y alianzas estratégicas.
Las autoridades españolas confirmaron este lunes que el número de víctimas fatales por el choque de dos trenes de alta velocidad en Adamuz, provincia de Córdoba, ha ascendido a 39, aunque advirtieron que esta cifra aún no es definitiva debido a la complejidad de las tareas de rescate bajo los vagones siniestrados.
El accidente ocurrió el domingo por la tarde, cuando un tren de la compañía Iryo, que viajaba desde Málaga hacia Madrid, descarriló y terminó invadiendo la vía contraria. Minutos después, impactó de frente con un tren de Renfe que cubría la ruta Madrid–Huelva.
El choque también dejó decenas de heridos, con alrededor de 48 personas internadas en hospitales, entre ellas cinco menores, según el último parte oficial.
El ministro de Transporte, Óscar Puente, señaló que el número de fallecidos puede aumentar a medida que continúan las labores de búsqueda entre los restos de los trenes, que quedaron enmarañados tras el fuerte impacto.
Respuesta institucional El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, canceló parte de su agenda internacional y se dirigió al lugar del siniestro para seguir de cerca las operaciones de emergencia y brindar respaldo a las familias de las víctimas.
Asistencia a familiares Renfe y las autoridades ferroviarias habilitaron líneas de atención para quienes buscan información sobre pasajeros afectados por el accidente.
El choque ha generado una profunda conmoción en el país y reabierto el debate sobre la seguridad en las infraestructuras ferroviarias pese a que la vía en el tramo donde ocurrió el siniestro había sido recientemente renovada.